Friday, June 25, 2010

Partido Socialista Mundial
Solicitud de afiliación

El Partido Socialista Mundial , como partido solidario del Movimiento Socialista Mundial, está comprometido con la abolición inmediata del capitalismo y con el establecimiento de una forma de sociedad socialista, verdaderamente democrática. Consecuentemente, pertenecer al Partido Socialista Mundial requiere de una comprensión general de los principios del socialismo y estar de acuerdo con el Objetivo del movimiento y su Declaración de Principios. No es probable que llegue a implantarse un sistema mundial de producción destinado a satisfacer las necesidades humanas y no el afán de lucro, como no sea por la acción consciente y deliberada de una mayoría comprometida con estos principios. Las siguientes ocho declaraciones constituyen una revisión concisa de las áreas de mayor importancia del Movimiento. Después de leerlas cuidadosamente, indique en el espacio designado cómo y por qué concuerda o no concuerda con ellas. Si bien reconocemos y aceptamos, naturalmente, que existen diferencias de opinión, es esencial comprender satisfactoriamente los principios socialistas para unirse a nuestro movimiento. Su admisión al partido depende de la cualidad total de su consciencia socialista, no de si da usted las respuestas “correctas”, y esta Solicitud servirá para que se ponga de manifiesto lo sólido de su comprensión, a la cual seguirá una entrevista para ayudarle a esclarecer cualesquiera dudas importantes que tenga. Después de cada declaración, por favor indique su opinión (ESTOY DE ACUERDO o NO ESTOY DE ACUERDO) y explique el porqué con algunos detalles. Por favor, tenga en cuenta que entender sus puntos puede poner en riesgo su solicitud. Trate de no ser demasiado breve.


PARTIDO SOCIALISTA

objetivo

El establecimiento de un sistema social basado en la propiedad común y en el control democrático de los medios e instrumentos para producir y distribuir la riqueza por la sociedad en su conjunto y en interés de la propia sociedad.


Declaración de principios

Los Partidos camaradas del socialismo sostienen que:

* La Sociedad tal como está constituida en el presente se basa en la propiedad de los medios de vida (esto es: la tierra, las fábricas, los ferrocarriles, etc.) por la dominante clase capitalista y, en consecuencia, en la esclavización de la clase trabajadora, cuya labor es la única forma de producir riqueza.


* Por consiguiente, en la sociedad hay un antagonismo de intereses, que se manifiestan como lucha de clases entre quienes poseen pero no producen y entre quienes producen pero no poseen.


* Este antagonismo sólo se puede abolir por la emancipación de la clase trabajadora de la dominación de la clase hegemónica, por la conversión en propiedad común de los medios de producción y distribución, y su control democrático por el pueblo en su conjunto.


* Como en el orden de la evolución social la clase trabajadora es la última en conquistar su libertad, la emancipación de la clase trabajadora implicará la emancipación de toda la humanidad, sin distinción de raza ni de sexo.


* Esta emancipación debe ser resultado del esfuerzo de la propia clase trabajadora.


* Como la maquinaria del gobierno, incluidas las fuerzas armadas de la nación, existe sólo para conservar el monopolio por la clase capitalista de la riqueza extraída de los trabajadores, la clase obrera debe organizarse consciente y políticamente para la conquista de los poderes del gobierno, con el fin de que esta maquinaria, incluidas esas fuerzas, puedan ser convertidos de un instrumento de opresión en un agente de emancipación que derroque los privilegios de la plutocracia.


* Como los partidos políticos no son sino la expresión de los intereses de clase, y como el interés de la clase trabajadora se opone diametralmente a los intereses de todas las secciones de la clase dominante, el partido que persiga la emancipación de la clase trabajadora debe ser hostil a cualquier otro partido. Los partidos solidarios con el Socialismo, por lo tanto, deben entrar al campo de la acción política resueltos a oponerse a todos los demás partidos políticos, ya sea que presuntamente se hallen a favor de la clase obrera o que abiertamente sean pro capitalistas, y hacen un llamado a todos los miembros de la clase trabajadora de estos países para que apoyen estos principios hasta acabar con el sistema que los despoja de los frutos de su trabajo, y hasta que la pobreza dé paso al bienestar, los privilegios a la igualdad y la esclavitud a la libertad.


1) Control del poder del Estado Para establecer el socialismo, la clase trabajadora de todo el mundo debe hacerse del control de los poderes del gobierno por medio de la organización política. Es en virtud de su control del poder del Estado que la clase capitalista puede perpetuar su sistema. En una sociedad capitalista moderna y desarrollada al extremo la única manera de arrancar de manos de la clase capitalista la propiedad y el control de los medios de producción consiste en empezar por quitarle su control del Estado; tal será la condición previa para convertir el Estado de un poder coercitivo en un brazo administrativo de la comunidad. El Partido Socialista Mundial, por lo tanto, aboga por el voto como medio de abolir el capitalismo y establecer el socialismo, ya que el socialismo sólo puede establecerse democráticamente: los medios no pueden separarse de los fines.



• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:

2) Reformas y Reformismo La sociedad capitalista actual, aun cuando sea “reparada” y reformada, por su naturaleza misma no puede funcionar en interés de la mayoría de la población del mundo de hoy. Las reformas nunca pueden alterar la relación de explotación básica del trabajo asalariado con el capital, o sea la producción para obtener una ganancia. El capitalismo nunca podría subsistir sin explotación ni búsqueda de ganancias. Cualesquiera que sean las intenciones de los reformistas, los socialistas reconocen la futilidad de sus esfuerzos y enfocan su trabajo sólo a la abolición completa del capitalismo. El Partido Socialista Mundial no lucha por reformar el capitalismo: sólo por el socialismo.


• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así::


3) Los partidos reformistas El Partido Socialista Mundial se opone a todos los partidos u organizaciones que no desean el logro del Socialismo mundial. No podemos sino estar en contra de esos partidos que de una u otra manera apoyan el sistema presente. Nuestro propósito principal es hacer socialistas, no defender el uso del voto para tan sólo por algo que se aproxime al socialismo.


• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:
4) Capitalismo de Estado Las varias formas de llamados gobiernos “comunistas” (como el de la antigua Unión Soviética, China, Cuba, etc.), y los gobiernos “socialistas” (como los que se encuentran en Europa) no fueron y no son socialismo. “Gobierno socialista” es un oxímoron (es decir, algo contradictorio en sí mismo) de primer orden. Todos los estados, del pasado y del presente, que se han llamado a sí mismos socialistas no son más que sistemas en que el estado mantiene en diversos grados el control de los medios de producción. Justifican su existencia con la noción errónea de que el estado es algo así como una extensión del poder de la clase laboral. En esos países, como en Estados Unidos, los bienes y los servicios no fueron y no son producidos ante todo para el uso. Además. Además, la nacionalización y la “propiedad” gubernamental de la industria no alteran en lo fundamental la relación de trabajo asalariado y capital. La clase burocrática que controla esta forma del estado sigue siendo una clase parasitaria que se alimenta de la plusvalía producida por el trabajo del obrero.


• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:
5) El trabajo organizado El sindicalismo es meramente la institución mediante la cual los trabajadores asalariados y a sueldo tratan por diversos medios de vender sus capacidades de trabajar al mejor precio posible y de mejorar sus condiciones de trabajo. De ahí que no sea el mejor instrumento para terminar con el conflicto de clases. Los sindicatos deben trabajar en el marco del capitalismo y, por lo tanto, su eficacia es muy limitada. No pueden alterar la relación fundamental entre el trabajo asalariado y el capital. Lo mejor será que los obreros luchen por abolir también el empleo.



• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:


6) El liderazgo El Partido Socialista Mundial rechaza la teoría política del liderazgo. Ni los “grandes” hombres ni las señaladas por ellas mismas como “vanguardias” pueden acortar ni un sólo día la implantación del socialismo. La emancipación de la clase obrera tiene que ser obra de la propia clase obrera. Educadores que expliquen el socialismo, ¡sí! Que la administración cumpla con la voluntad de la mayoría, ¡sí! Pero líderes o vanguardias, ¡nunca!


• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:
7) El materialismo histórico El punto de vista socialista se funda sólidamente en la concepción materialista de la historia, un modo de ver la vida que se concentra en la forma como las comunidades satisfacen sus necesidades de supervivencia reales, produciendo lo que necesitan para vivir (en otras palabras, sus sistemas económicos). De este proceso el cerebro humano forma sus ideas, que terminan por ejercer su propia influencia en el ciclo, haciendo que vaya ganando complejidad a medida que evoluciona la sociedad. Este enfoque, conocido como materialismo histórico, es un método científico para ayudar a entender cómo y por qué el capitalismo hace lo que hace. Armados con esta comprensión, los socialistas se dan cuenta de que el capitalismo nunca distribuye los productos para la mayoría de la gente. Con otros enfoques, que carecen de este punto de mira y pasan por alto la base de la sociedad capitalista, es fácil errar el blanco, de modo que sus seguidores se atascarán en vanos esfuerzos por hacer que el capitalismo trabaje para la mayoría.

• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:
8) Explicaciones sobrenaturales Los socialistas sostienen que las explicaciones materialistas de la sociedad humana y el resto de la naturaleza invalidan las sobrenaturales. Una perspectiva religiosa no le impedirá necesariamente a nadie luchar por abolir el capitalismo y sus males, y los elementos éticos de las enseñanzas religiosas incluso pueden hacer mucha gente se percate de las injusticias de la sociedad dividida en clases. Pero por sí solas no llevarán a entender las causas de tales injusticias. (Muy frecuentemente, las propias instituciones religiosas las justificarán y cometerán.) La perspectiva del mundo socialista es en todo caso post religiosa, porque la causa del socialismo está cimentada en testimonios científicos. Por lo tanto, los socialistas saben que son obsoletas las explicaciones sobrenaturales.



• Estoy de acuerdo.


•No estoy de acuerdo.

Por qué pienso así:
COMENTARIOS DEL SOLICITANTE


Por favor amplíe sus comentarios o exprese sus reservas a las declaraciones anteriores. Si es necesario utilice otra hoja en blanco. Su firma, abajo, indicará que está usted de acuerdo y que desea pertenecer al Partido Socialista Mundial. Por favor llene con letra legible la sección siguiente. Esta información no saldrá del PSM (EU) a no ser con la autorización del solicitante.


Firma _____________________________________


Teléfono _____________________________________


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Ciudad, Estado y Código, Pais


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Pónganse en contacto conmigo por correo email teléfono ___________________________________ ___________________________


Admitido por (Sec’y)

Fecha de admisión


Fecha de nacimiento*
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*Esta información no afectará de ninguna manera las posibilidades de admisión del solicitante; sólo se le pide para facilitar la interacción con él o con ella. El Partido Socialista Mundial se reserva el derecho de realizar una entrevista con el solicitante

Movimiento Socialista Mundial

Gobierno o Democracia ?

¿Gobierno o democracia?
¿Debemos votar en un nuevo gobierno? ¿O debemos enlazarnos con la lucha para anunciar una sociedad democrática?
En las naciones capitalistas donde hay elecciones, se le pide a la gente que seleccione un nuevo gobierno mediante lo que se dice que es un proceso democrático. Es cierto que el voto, junto con otros derechos arduamente ganados, como el de reunión, el de organizarse políticamente y la libre expresión, son de importancia primordial. ¿Pero del hecho de elegir un gobierno puede resultar una sociedad democrática? Gobernar es dirigir, controlar y mandar con autoridad. ***Operar como el estado esto es lo que hacen los gobiernos.*** Pero decir que la democracia es meramente el acto de elegir un gobierno para que impere sobre nosotros no puede ser cierto, porque la democracia debe incluir a toda la gente para que entre todos se decida cómo vivir y qué hacer de nosotros como comunidad. Democracia significa la falta de privilegios, tomar nuestras decisiones desde una posición de igualdad. Democracia significa que debemos vivir en una sociedad completamente abierta con acceso irrestricto a la información pertinente a los problemas sociales. Significa que debemos tener el poder de actuar conforme a las decisiones que tomemos, porque sin tal poder las decisiones son inútiles. Así, independientemente del color político del partido elegido para gobernar, ¿cómo la operación del estado se pone a la altura de lo que los socialistas argumentan que debe ser una sociedad democrática?
Para los socialistas el imperio del gobierno nunca puede ser democrático. Si bien puede incluir algunas funciones incidentales que surgen de las necesidades de la gente el trabajo principal del estado es el hacer funcionar una sociedad dividida en clases; un sistema de explotación económica. Principalmente los gobiernos trabajan par una sección privilegiada de la sociedad. Hacen las leyes que protegen los derechos de propiedad de una minoría que posee y controla los recursos naturales, la industria, la manufactura y el transporte. Estos son los medios de vida de los cuales todos nosotros dependemos, pero la mayoría de nosotros no tienen voz ni voto en la decisión de cómo deben utilizarse. Detrás del Parlamento los gobiernos operan en secreto. Son parte de la división del mundo en estados capitalistas rivales. Con el respaldo de sus fuerzas armadas persiguen los intereses de los capitalistas nacionales. Aunque los políticos que gobiernan hayan sido elegidos, el estado es lo opuesto de la democracia.
La producción es poseída y controlada por las empresas, algunas de ellas multinacionales con inmenso poder económico para tomar las decisiones sobre lo que debe producirse para los mercados a fin de vender con ganancia. Mediante la autoridad corporativa deciden cuánto de tal o cual mercancía debe producirse y las condiciones en las cuales hacer el trabajo. Esto es también lo opuesto de la democracia.
La democracia real
¿Cómo debe entonces realizarse la democracia en el socialismo? Esto demanda la abolición del estado y su reemplazo por un sistema de administración democrática. Esto sólo puede funcionar sobre cimientos de propiedad común y producción sólo para el uso. Propiedad común significa que todas las personas de todo el mundo estarán en igualdad de relaciones mutuas. Esta será una asociación de todos los hombre y mujeres que toman las decisiones y cooperan para producir mercancías y organizar comunidades en sus intereses mutuos.
La organización democrática de toda la gente como ciudadanos del mundo necesitaría operar mediante diferentes escalas de cooperación social. Localmente, en el poblado o en el país, debemos interactuar con nuestros vecinos. Aun ahora, hay muchos miles de hombres y mujeres de todo el país que trabajan voluntariamente en parroquias y consejos de distrito y en los vecindarios de la población en beneficio de sus respectivas comunidades. Pero estos esfuerzos se multiplicarían por las libertades de una sociedad que funcionara enteramente por cooperación voluntaria.
Tal organización local sería en el contexto de la cooperación regional que operaría adaptando las estructuras de los gobiernos nacionales del presente. Aunque serían abolidos algunos departamentos como los de administrar impuestos y las finanzas del estado, que son esenciales para el estado, otros como los de Agricultura y Medio ambiente tendrían importantes trabajos que hacer, especialmente en los primeros días del socialismo. Tales estructuras—adaptadas a las necesidades de la sociedad socialista—serían parte de consejos regionales y auxiliarían en el trabajo de llevar a la práctica las decisiones de las poblaciones regionales.
En los primeros días del socialismo es probable que la organización de la cooperación mundial necesitaría darse por medio de un consejo mundial. Como las cosas que necesitamos ahora son producidas y distribuidas mediante una estructura mundial de producción, y porque su naturaleza capitalista actual ha provocado innumerables problemas, habría que tomar medidas de escala mundial. Por ejemplo, sería una prioridad implantar tan pronto como fuera posible un sistema de suministro de energía benigno para el medio. Del mismo modo para solventar las necesidades de los millones de personas que padecen hambre y miseria desesperante se necesitaría un enorme incremento en la producción de alimentos. Para este trabajo, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas sería capaz al fin de usar su maestría y conocimiento de las condiciones del mundo para contribuir a resolver los problemas de la desnutrición. Por principio de cuentas, bajo el socialismo, la gente se enfrentaría a la enorme tarea de proveer a cada persona de vivienda segura y cómoda. Esto exigiría los esfuerzos de las comunidades de todo el mundo, especialmente en aquellas regiones en donde los medios de producción estuvieran bien desarrollados. Tales proyectos mundiales serían coordinados por los departamentos adecuados de un consejo mundial.
Cuando proponemos escalas diferentes de cooperación social, tales como la local, regional y mundial, no estamos hablando de implantar una jerarquía con poder localizado en algún punto central. Lo que prevemos es un sistema integrado y flexible de organización democrática que pudiera emprender acciones para resolver cualquier problema que se presentara en las escalas mencionadas. Así se considera que algunos problemas y las medidas para resolverlos surgirían de problemas locales y que esto se extendía a las esferas regional y mundial.
La toma de decisiones
Crucial para el asunto de la democracia no es sólo la capacidad de tomar decisiones sobre qué hacer sino también las facultades de actuar para realizar tales decisiones. Durante muchos años, en muchas naciones, los políticos capitalistas que pugnan por la presidencia han prometido resolver el problema de la vivienda, y además los de la pobreza, el desempleo, la contaminación, la delincuencia, el servicio de salud y muchos otros. No lo han hecho porque lo que en realidad buscan es hacer funcionar un sistema impulsado por el lucro, que impone limitaciones económicas severas sobre lo que puede hacerse y que como resultado no se puede controlar racionalmente. Esto convierte en caricatura la idea de la democracia. Pero con la abolición del sistema de mercado, en el socialismo, las comunidades no sólo serían capaces de tomar decisiones libres y democráticas sobre lo que es necesario hacer; también serán libres de utilizar los recursos para alcanzar los objetivos comunes.
Las disculpas que día con día oímos de los políticos capitalistas, de que carecen de dinero para resolver los problemas indica qué tan completamente el fetichismo de la moneda ha distorsionado su facultad de pensar. En realidad los problemas no se resuelven con recursos monetarios. Los resuelve la gente con su trabajo, destrezas y los materiales necesarios y de hecho hay abundancia de esos recursos materiales. Pero serán necesarias las relaciones de propiedad común liberarlos para satisfacer las necesidades de las comunidades y esto significará que las comunidades serán libres de decidir democráticamente la mejor manera de aplicar tales recursos.
Tendrán que reemplazarse las autoridades corporativas o sistemas de administración que hoy dictan cómo deben trabajar las unidades de producción, tales como las fábricas o los servicios. A las unidades pequeñas las podrán manejar los trabajadores mediante reuniones regulares. Las grandes organizaciones se harán funcionar por comités electos responsables ante la gente que trabaje en ellas. De este modo, la práctica democrática se aplicaría no sólo a las decisiones sobre las directrices que le imprimirían rumbo al desarrollo, sino que se extendería a las actividades cotidianas del lugar de trabajo.
Pero la democracia no estaría confinada al trabajo serio de la producción y el funcionamiento del lugar de trabajo. En el socialismo, la gente tendría la libertad de crear actividades deportivas, culturales y de otra índole. El entretenimiento de los visitantes de otras partes del mundo no estaría confinado traería consigo diversidad y riqueza a la vida local. Las posibilidades de toma de decisiones y la planeación y el disfrute de tales actos son interminables.
El socialismo abre un gran abanico de nuevas posibilidades. Con las poblaciones de todos los países cooperando como un sólo pueblo, trabajando conjuntamente en sus intereses comunes y celebrando sus diferencias culturales y uniéndose democráticamente en decidir la construcción de un futuro nuevo, las perspectivas no pueden ser sino verdaderamente estimulantes. Qué contraste con las perspectivas monótonas de elegir cada vez otro gobierno capitalista y seguirle prolongado la vida a un estado capitalista obsoleto.

Grupo/Partido Socialista Mundial de America Latina

Hemos formado este grupo de propaganda del Movimiento Socialista Mundial (WSM ) para dar a conocer el verdadero concepto de lo que es socialismo, . Hacemos un llamados a los socialistas conscientes a formar parte de este grupo, el cual temporalmente tendrá asiento en la República Dominicana, pero podría irse expandiendo hacia otros países de América Latina, aunque no promovemos el nacionalismo, ni el regionalismo, tuvimos que iniciar la idea en un lugar determinado.




Direcciones de correo-e en el grupo
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Cómo se diferencia el Movimiento Socialista Mundial de los demás grupos

Afirma que el socialismo será, y debe ser, una sociedad sin salarios, sin dinero, una sociedad mundial basada sobre la propiedad común (y no estatal) y el control democrático de todos los medios de producción y distribución de las riquezas de la sociedad
.
Afirma que el socialismo será un cambio profundo respecto al capitalismo, sin ningún “periodo de transición”, ni realización gradual del socialismo (aunque el socialismo será una sociedad dinámica y cambiante una vez establecida)

Afirma que no puede haber Estado alguno en una sociedad socialista

Afirma que no pueden haber clases sociales en una sociedad socialista

Solp promueve el socialismo como objectivo inmediato

Airma que sólo la gran mayoría, actuando de forma consciente en sus propios intereses, por sí misma, y para sí misma, podrá crear el socialismo

Se opone a cualquier enfoque vanguardista, a movimientos dirigidos por minorías, y al liderazgo, por ser inherentemente antidemocráticos (entre otras cosas negativas)

Pomueve una revolución pacífica y democrática, obtenida a través de la fuerza de los más y de la comprensión

No promueve, ni tampoco se opone a las reformas

Afirma que existe una única clase trabajadora en el mundo

Establece los fundamentos de lo que debe ser una sociedad socialista, pero no se compromete en decir cómo funcionará la futura sociedad socialista

Promueve un enfoque basado en el materialismo histórico – la verdadera comprensión

Afirma que la religión es un asunto social, no personal, y que la religión es incompatible con la comprensión socialista

Busca ser elegido para facilitar la eliminación del capitalismo por una gran mayoría socialista, no para gobernar el capitalismo.

Afirma que el leninismo es una distorción del análisis marxista

Se opone a todas las guerras y proclama que el socialismo acabará con las guerras, incluida la “guerra” entre las clases sociales

Reconoció, en 1918, que la Revolución bolchevique no era socialista, y había observado con anterioridad que Rusia no estaba lista para una revolución socialista

Fue el primero en reconocer que la ex URSS, China, Cuba y demás llamados “países socialistas” no eran socialistas, sino más bien capitalistas de Estado

Presenta un análisis correcto y lógico desde 1904 cuando fué fundado el primer partido del Movimiento Socialista Mundial

Los primeros trabajos de Marx

MARX’S EARLY WRITINGS
A guide to some of the major ideas.
Alienation. Religion. Money. Private Property Socialism

MARX’S EARLY WRITINGS

“A guide to some of the major ideas”

Socialists rightly stress that a grasp of Marx’s materialist conception of history, his economics, indeed his survey of the class struggle in all its manifestations, is essential for the working-class movement, But there is a danger in over-emphasising the objective factors if one forgets the early writings, which are more subjective and psychological in their implications, Of course this side could be exaggerated too, and clearly all aspects of Marx’s thought must be related to each other and given their proper perspective.

Was Marx a humanist ? Many people, understandably, will cringe at this question. Didn’t Marx himself, in later years, dismiss the writings of his youth as philosophical twaddle, seeming to put it in the same bracket as the airy-fairy poetry of his student days ? We have to see these sweeping self-criticisms in their context, however. In the narrow sense, the Establishment had given him a rough time by expulsions from various countries, forcing him to live in poverty, etc. In the broader sense - Marx wasn’t just suffering from sour grapes - it must have given him a feeling of frustration and bitterness to look around and see how the capitalist system’s hypocritical contradictions, which glared at him everywhere he went, were so callously ignored by these who caused them, and so misunderstood by those who suffered from them. He became sardonic and irritable. Though undespairing, he could hardly be expected to feel the same emotional involvement with his early romantic views of man’s potentiality.

THE PSEUD0-HUMANISTS

A second objection would be that ‘humanism’ is a very vague term and is bandied about by many people who have a rather abstract concern for the effects of capitalism upon people and not its causes. You can call yourself a humanist and still support a system which denies the free development of human beings. Most people who refer to themselves as ‘humanists ‘ hold up man in the form of the abstract individual, not man as he actually is, a being living and working with other beings of his species in the natural world. They separate man’s spiritual essence from his material existence (which determines the degree to which that essence can be expressed). It doesn’t matter to them how much human suffering there is as long as the ‘essence’ is kept intact, preserved by a few defenders of so-called ‘human civilisation’, culture, and so on. They of course set themselves up as the defenders.

Their view thus appears to be a dualistic, religious one. So they are no different from the avowedly religious people they claim to oppose. They may not believe in any explicit God (Christian, Jewish, or whatever) but they have objectified the human essence, divorced it from the actual, real world and virtually made it into a God. Their so-superior attitude of trendy atheism thus seems rather sour; their smug feeling that only fools can believe in God rebounds upon themselves. ‘Communism begins with atheism, ‘ wrote Marx, ‘but atheism is at the beginning still far from being communism since it is mostly an abstraction’ 1 (Marx used the terms socialism and communism, interchangeably; we in the SPGB don’t often use the latter as it could be confused with its prostituted use by the state-capitalist countries). If you are merely an atheist all you have done is negated something: why be so self-conscious about it ? Why not go on and pose something positive ? When the ‘humanists’ do attempt to do anything positive it is usually a pathetic rag-bag of reforms within the present system.

If we can still save the word ‘humanism’ from its deplorable abuse, we can say, yes, Marx was a humanist, but with this difference - his humanism was concrete. In his early manuscripts there are not just denunciations of capitalism, but also some penetrating conceptions of man as he will be under socialism. In this respect he differs from the merely God-bashing ‘humanists’ . His views are firmly rooted in man’s relationships to man and. nature - i.e., the real world.


Man under Capitalism.

ALIENATION

First of all, there is his classic description of the effect of the capitalist mode of production upon man’s consciousness. This is his conception of ‘alienation’. It gives one an uncanny feeling to know that it is all the more relevant today than when Marx wrote it. It is at the heart of many of the greatest works of 20th century art, music and literature, for example the stories of Kafka, Hemingway and Orwell. In our culture, where things seem to matter more than people, and where one is rated by the amount of things one possesses, where production seems more and more for production’s sake, no wonder psychiatrists can never cure a ‘neurotic’ by either trying to find the origin of his hang-ups within himself, or if they admit to an external cause, play it down for the sake of peace.

There are four basic aspects of alienation, described in the section entitled Alienated Labour. First of all, the worker is alienated from the object of his labour. The more he exerts himself in production, the more of him goes into the product, and the less he has left for himself. So the power that he had as a human being has been transferred to the object he has made. He doesn’t command his power, it commands him. This phenomenon occurs at all levels: the technological marvels that we have made are capable of turning against us. In wartime, workers who go out to defend their rulers’ interests may be killed by the arms they themselves have made. Man can blow himself up at any minute - but the means of destruction were fashioned by man in the first place.

VANDALISM AND OBSCENITY

At everyday level, however, the phenomenon is just as powerful. We work in order to eat to be able to go back to work in order to eat to be able to go back to work ..... We produce commodities but we ourselves have become commodities. We are reduced to the status of things. We are not human beings any more. However, the things we have made have become more important than the things we are, The law, for example, is based first of all on the protection of property, not of people. A magistrate once wrote to his local paper demanding a harder line with youths who spray-painted walls. He called that ‘vandalism’. He happens to have a white-collar job with his town ‘s major industry. Not only is his firm’s factory itself a dreary, depressing building - uglier than any spray-painted wall - but the vandalism committed on the people who work in it is horrifying to contemplate. Their creative potential as human beings is coldly denied. They themselves are made ignorant of it. No wonder some of them will transfer it, crudely, with spray-paint, to the walls. Whether the graffiti is ‘obscene’ or not is irrelevant. It is surely even more obscene that they are forced to express what is deep within them, in such a pathetically inadequate way. As long as they’re churning out the products that mean profits for their bosses, that’s O.K, as far as our magistrate is concerned.

MAN HAS LOST HIMSELF

Many workers in the western world are no doubt better housed, clothed, and fed than they were when Marx was writing, but they are still forced to sell their labour-power to an employer to perform tasks they loathe. In their work they are not affirming themselves, and so have to make futile attempts towards affirmation in the accumulation of possessions. They become, instead, further alienated in their possessions - which are produced by themselves ! They may have more leisure time, but they are still not free, just as they are still poor no matter how much they possess. They are exploited in their leisure time as well as at work - by the same capitalists. Anyone who doubts this should take a walk through the streets and in the shops of a large town. Compare the promise of the ubiquitous advertisements - if you use this after-shave, the girls will flock to you, etc. - with the reality of the crowds who are passing you, crossing the road, bumping into you in the shops. The girls may not be flocking to any men you see but their wives will probably be nagging at them for spending to much time at the aftershave counter in Boots. You’ll probably feel in the 1970s what Engels felt in 1844 when he was writing about London :-

“The restless and noisy activity of the crowded streets is highly distasteful, and it is surely abhorrent to human nature itself. Hundreds of thousands of men and women drawn from all classes and ranks of society pack the streets of London. Are they not all human beings with the same innate characteristics and potentialities ? And do they not all aim at happiness by following similar methods ? Yet they rush past each other as if they had nothing in common. They are tacitly agreed on one thing only - that everyone should keep to the right of the pavement so as not to collide with the stream of people moving in the opposite direction. No one even thinks of sparing a glance for his neighbours in the streets. The more that Londoners are packed into a tiny space, the more repulsive and disgraceful becomes the brutal indifference with which they ignore their neighbours and selfishly concentrate upon their private affairs. We know well enough that this isolation of the individual - this narrow-minded egotism - is everywhere the fundamental principle of modern society. But nowhere is this selfish egotism so blatantly evident as in the frantic bustle of the great city. The disintegration of society into individuals, each guided by his private principles and each pursuing his own aims has been pushed to its furthest limits in London. Here indeed human society has been split into its component atoms.”

This is what capitalism does to people in ordinary, everyday life. It is not that people are born like that. Indeed, even under capitalism, there are the odd, free moments when alienation is temporarily overcome and people can be unselfish, friendly, warm. This gives us confidence that socialism, given the chance, will work.

The second, third, and fourth aspects of alienation follow on from the first. The second is that man’s work under capitalism is not part of his nature. As Marx puts it

“the worker does not affirm himself in his work but denies himself, feels miserable and unhappy, develops no free physical and mental energy but mortifies his flesh and ruins his mind. ....(His work) is not voluntary but coerced, forced labour. It is not the satisfaction of a need but only a means to satisfy other needs. Its alien character is obvious from the fact that as soon as no physical or other pressure exists, labour is avoided like the plague.”

The labour is not his - how can it interest him if this belongs to his boss ?

“The activity of the worker is not his own spontaneous activity. It belongs to another. It is the loss of himself.”

So the second aspect of alienation is ‘self-alienation’ - man is alienated from himself.

WE ARE HUMAN BEINGS, NOT ANIMALS

In the next two paragraphs Marx backs up his utterances by reference to a theme that was to provide one of the conclusions to a later work - that work being Engels’ Socialism Utopian and Scientific. Under capitalism, man is prevented from expressing his uniquely human capacities. He is kept at the animal level. What springs to mind here is the fact that capitalism is a ‘survival-of-the-fittest’ society, like the life of beasts of prey. Surely capitalism is out of date, now that technology and science have developed to the point where no one in the world has to starve, and the socialist principle ‘From each according to his abilities, to each according to his needs’ can be applied. The mere animal existence of capitalism is surely not our final stage of existence.’

This leads to Marx’s discussion of the third aspect of man’s alienation from his species-life. Marx distinguishes the species-life of human beings from that of animals, which are on a much lower plane. He has just told us that

“. . . man (the worker) feels that he is acting freely only in his animal functions - eating, drinking, and procreating, or at most in his shelter and finery - while in his human functions he feels only like an animal. The animalistic becomes the human and the human the animalistic.
To be sure, eating, drinking, and procreation are genuine human functions, In abstraction, however, and separated from the regaining sphere of human activities and turned into final and sole ends, they are animal functions.”

An animal works to eat, and eats to work, and so on, and that’s all. But that is all human beings are reduced to under capitalism. Instead of fulfilling themselves in their human species-life, they are limited to the species-life of animals lower than humans.

“In the mode of life-activity lies the entire character of a species, its species-character; and free conscious activity is the species-character of man .... Conscious life-activity distinguishes man immediately from the life-activity of the animal.”

By conscious life-activity Marx means that whereas the animal produces without any consciousness of what it is doing - i.e., it is driven by mere instinct, mere necessity, and passively responds - man is active, conscious of what he’s doing. He doesn’t have to produce only for his immediate animal needs, he can also produce for his more satisfying human needs.

“The animal produces under the domination of physical need while man produces free of physical need and only genuinely in freedom from such need ... the animal’s product belongs immediately to its physical body while man is free when he confronts his product.”

Marx is referring to artistic ability, which is uniquely human. He was writing under the influence of German Romanticism - man could dominate Nature, whereas Nature dominated the animal. Marx must have known this Passage from Schiller’s 2 On the Romantic Nature of Man :

“So long as Man in his first physical condition accepts the world of sense merely passively, merely perceives, he is still completely identified with it, and just because he himself is simply world, there is no world yet for him. Not until he sets it outside himself or contemplates it, in his aesthetic status, does his personality become distinct from it, and a world appears to him because he has ceased to identify himself with it.”

Rather, he identifies it with himself. He is not given up to the world of things, their plaything, as is the animal. So commodity-rule over alienated man can be overcome. The human being can satisfy his higher nature by the joy of creativity - of shaping his environment, rather than merely being shaped by it. The animal is shaped, not shaping.

“The animal builds only according to the standard and need of the species to which it belongs, while man knows how to produce according to the standard of any species and at all times knows how to apply an intrinsic standard to the object. Thus man creates also according to the laws of beauty.”

We shall return to the all -men- as-artists theme later. Suffice it to say at this point that with man there is a two-way relationship with nature, with the animal there is only a one-way relationship; being entirely controlled by Nature, the animal cannot control Nature itself, as can man.

This is what we meant when we said that Marx’s humanism was based in the concrete, rather than in the abstract.

We now come to the fourth aspect of alienation As man is alienated from his life-activity, his species-life, he is alienated from his fellow man The individual is not an abstraction, he is a social being: nothing can be achieved by an individual in a vacuum, aloof from others; everything. is produced by individuals cooperating with each other. Marx, in a later section of the manuscripts - a section we shall be discussing - emphasises that even when he is writing alone in a study, that is still a social act, for the words he uses are not an individual creation, but have arisen out of the need of human beings to communicate with each other. Language is a social product, like everything else, Marx might have added that the desk he writes upon is also made by other people, likewise the pen he writes with, etc. ‘Self-help’ is thus a meaningless concept if taken in an absolute sense as opposed to a relative. When an employer loses his employees, ‘his’ enterprise doesn’t seem so ‘free’ - he depends on them; he can’t and won’t do their work himself

A FRAGMENTED WORLD

In a society dominated by big companies and bureaucracies (in the state-capitalist countries, party bureaucracies) , one man doesn’t know what the other man’s doing, and what he’s doing it for. He doesn’t even know the purpose of his own job. Suppose he works in a factory. He is responsible for a particular stage in the production process. The best part of his life is spent as an appendage to the machine. He receives the raw material from the stage before him, does his bit, passes it on to the next stage. He doesn’t see the product as a whole in its completed form, or if he does, the sum total of every individual’s labour power doesn’t occur to him as he views it. Only his own bit will interest him (if it interests him at all, that is). Suppose further that the factory is a munitions factory. Suppose that he is proud of the little job he does. (Even though he hardly fulfils himself in it). He may fulminate against ‘social security scroungers’ or striking/demonstrating workers/students who don’t want to waste their lives in munitions factories. He may go to church on Sundays and applaud silently (you’re not allowed to voice an opinion in church) the parson when he goes on about how sinful man is with his wars. This worker’s s ‘soul’ will be saved in the next world, so it doesn’t matter to him whether he is helping in a process which turns out objects with which people kill each other. Those people are working people like himself. His rulers start the wars but don’t themselves fight them.

That is an example, and an extreme one at that. But multiply its implications by millions and you get a pretty horrifying insight into why the world is in such a mess today. The passage by Engels quoted above describes what is unpleasant in the city streets; on a vaster scale it is not just unpleasant, it is dangerous. The situation however is not decreed by God, whatever the lackeys of religious delusion may claim: it is caused by man, and man can stop it. An individual’s gesture of revolt is not enough; it demands mass action, conscious and democratic, to replace the economic and social relations which bring it about, by new ones. In short, the abolition of capitalism and the building of socialism.

At the more intimate level, however, alienation destroys personal relationships. It causes mutual distrust if not utter indifference. At the extreme, it causes wife-beating, child-beating, sexual assault, murder - quite apart from the fact, that as long as human beings are divided into classes their interests must necessarily be opposed. Consider how the man-woman relationship - the deepest and most natural - is perverted by private property. A man marries a woman for her possessions and vice versa. They do not relate to each other as human beings, but as things dependent upon things.

Alcoholism, suicide - those and the above problems cannot be solved by the social workers and charity ‘do-gooders’. If these people are to fulfil their professed aims, and get to the roots of the evils they rightly deplore, they had better join the socialist movement.

COMMODITY FETISHISM

We come to a point where the early Marx links up with the later one. Alienated labour produces private property, which in turn produces capital, which exploits more alienated labour and the whole process goes on again. We already observed that the worker’s activity didn’t belong to himself, so it must belong to someone else. A lot of mystifications arise here. We are brainwashed into ignoring peoples' labour when contemplating their finished productions. Most history books tell us that the Pharaohs built Egypt, that Wellington achieved ‘victory’ at Waterloo and so on. We are not asked to consider the fact that they themselves didn’t lift a stone, that Wellington didn’t ‘win’ - how can war ever be won ? - the battle entirely alone. The slaves who built their masters’ palaces, and the common soldiers who fought their masters’ battles - you won’t find their names in the history books. We pointed out earlier that the ‘self-made’ businessman isn’t exactly ‘self’-made. A prevalent illusion is that a particular commodity exists in its own right, it seems to have created itself, or dropped from the skies, or been the ‘brain child’ of some ‘enterprising’ individual in whose factory it is mysteriously produced. We have a kind of holy awe towards this commodity, it seems to exist for its own sake. It has become a God. Erich Fromm likens the phenomenon to the tribal practice of carving idols and then bowing down before then and worshipping them. We forget that these ‘gods’ are the products of our own hands. It is we who brought them into being, but instead it seems that we only exist by and for the grace of then, Marx called this phenomenon ‘the fetishism of commodities’ in Capital, published in 1867, but clearly the notion was first developed in 1844 in the manuscript on alienated labour.

RELIGION

The religious nature of commodity fetishist prompts a note here on Marx’s attitude to religion. In the course of the manuscript we have been discussing, Marx has drawn parallels to his main argument from religion.

“The more the man attributes to God, the less he retains in himself. The worker puts his life into the object: then it no longer belongs to him but to the object.
In religion the spontaneity of human imagination, the spontaneity of the human brain and heart, acts independently of the individual as an alien, divine or devilish activity. Similarly, the activity of the worker is not his own spontaneous activity. It belongs to another.”

If you know any intensely religious people, you will know how that in giving themselves up to God, they seem to have little or no time left for essentially human activities. It is chilling. Blind, passive faith is for them superior to conscious, active reason. When their humanity asserts itself and they do something for someone else, they don’t do it, they say, because it’s the human ting to do, but because he Bible tells them to do it. Man, to them, only exists for the glory of God, not for the glory of man, who is seen as ‘sinful’ and ‘imperfect.’ This rather conflicts with their other idea that God created man in His own image - God must himself be sinful and imperfect, by that logic! Marx, however, believed that Man created God in his own image. Religion was a product of the human brain. So long as man was not master of himself and nature, religion was one substitute master over him. It was time man was for man’s sake, and not for God’s, or commodities’, or anything that was the product of man in the first place. Until man discarded religion, it would divert his attention from fulfilment in the real world, it would be used by ruling powers to sanctify and eternalise their brutal exploitation of working people.

“Religious suffering is the expression of real suffering and at the same time the protest against real suffering.
Religion is the sigh of the oppressed creature, the heart of a heartless world, as it is the spirit of spiritless conditions. It is the opium of the people.
The abolition of religion as people’s illusory happiness is the demand for their real happiness. The demand to abandon illusions about their condition is a demand to abandon a condition which requires illusions. The criticism of religion is thus in embryo a criticism of the vale of tears whose halo is religion.
Criticism has plucked imaginary flowers from the chain, not so that man will wear the chain that is without fantasy or consolation but so that he will throw it off and pluck the living flower. (Marx : Critique of Hegel’s Philosophy of Right)

Religion divides man from man and unites him instead with that human creation ‘God’, just as private property divides man from man and unites him instead with that human creation, private property.

The same principle applies to ‘leadership.’ When the working class alienate their collective power and invest it in a ‘leader’, be he a Hitler, a Stalin, a Nixon, they have lost themselves as a potentially powerful class. They bow down before their own creation - after all, he is leader because they have made him so. They can just as well remove him, and all leaders for that matter. However, it is not the individual leader, but the concept of leadership that they rust eradicate.

MONEY
For Marx, money was the extreme form of alienation under capitalism. Money was the essence of private property. At least your actual private property belonged to you, and you had some relationship, however perverted, to it. But you had no such relationship to money. Money, originally a means to an end (exchange) had become an end in itself. The value of money wasn’t determined against the value of goods, but vice versa. Money was even more anonymous than an actual possession. But worse than that was the effect money had on human relationships. Carlyle had seen that the cash-nexus had become the most important relationship of man to man, and Marx, who had read Carlyle, enlarged upon this thesis. Money, especially the credit system, is based on mistrust. ‘I promise to pay the bearer ...’ Thus a moral aspect has directly entered economics.

“In credit man himself instead or metal and paper has become the medium of exchange, but not as man, but rather as the existence of capital and interest.”

Man is reduced to an exchangeable commodity.

“Human individuality and human morality have become an article of trade and the material in which money exists.”

If you have money you arc highly regarded, you’ll got credit; if you haven’t, you won’t get credit, you’ll be looked down upon. You are what you have, in effect. As was the case with goods, money is not weighed against you, you are weighed against it. What you can’t do without money, you can do with it. ‘Money is the alienated power of humanity.’ It is ‘the alien intermediary between man and man’ (God was another); but the relationship between man and man should be direct. Let us consider an example of this. I may be competent in art but that by itself doesn’t determine whether I will get the opportunity to study and practise it, if I am penniless. I may have no talent for art at all, but want to use it as a means of getting ‘status’; if I have money, I can buy all the glossy art books and. expensive oils, brushes and canvas and probably produce something abysmally mediocre. Being rich, I will have my rubbish highly praised, while the poor genuine artist is rejected as soon as the culture-kings see the rags he’s wearing. Money thus inverts all values.

Man under Socialism

THE SECTION ENTITLED ‘PRIVATE PROPERTY AND COMMUNISM’

However, it is not just the abolition of money that is required, but the abolition of private property of which money is merely the abstract expression. Marx criticises the crude communism of the early French Utopians. Under this, everyone has private property, not just a few. Private property, however, still alienates man. What inspires this kind of crude communism is, says Marx, ‘universal envy.’ Wages are a form of private property and Marx advised trade unionists not to adopt the conservative slogan, ‘A fair day’s wage for a fair day’s work’ but instead to inscribe on their banners, ‘Abolition of the Wages System.’ Man would still be divided from man and instead united with property, under ‘crude communism.’ There must be universal free access - complete sharing - in order that all men can really affirm themselves.

GAIN VERSUS GROWTH

Having, in other words, must not be confused with being. If it is, man is still at the animal stage. The passivity of each isolated, individual merely having an isolated part of the material world, is different from the creative activity of all individuals responding to all the material world and shaping it.

“The positive overcoming of private property ... is not to be grasped only as immediate, exclusive satisfaction or as possession, as having. Man appropriates to himself his manifold essence in an all-sided way, thus as a whole man.”

Even if one has universal private property, one man’s ownership of a part of the natural world is kept from the others, and he himself can’t enjoy the others’ parts. All the subjective world (i.e., all human beings) should be able to interact with all the objective world (i.e., nature, the material environment) freely, without artificial, property restrictions.

“All the physical and spiritual senses have been replaced by the simple alienation of them all, the sense of having.”

These alienated senses have to be given back to man, but the abolition of private property is essential for their full development. As long as man makes private property a god, he will be swallowed up in it. There will be no two-way process, hence no freedom.

“Only if man’s object, we have seen, becomes for him a human object or objective man, is he not lost in it. This is possible only when the object becomes social and he himself becomes social.”

Only when everything belongs to everyone in common, therefore, can individuality express itself. A passage in Oscar Wilde is The Soul of Man under Socialism may be worth quoting here. Wilde is talking about ‘the great Individualism latent and potential in mankind generally’ :

“For the recognition of private property has really harmed Individualism, and obscured it, by confusing a man with what he possesses. It has led Individualism entirely astray. It has made gain, not growth, its aim. So that man thought the important thing was to have, and did not know that the important thing is to be. The true perfection of man lies, not in what man has, but in what man is. Private property has crushed true Individualism and set up an Individualism that is false.

MAN UNITED WITH MAN AND NATURE

This individualism is realised only in society, that is, a society in which the means of production arc socially owned, a socialist society. Man is not only restored to the whole natural world but to all his follow men. All interactions are at last possible. The whole of the earth’s resources arc liberated, together with the all-round sensuousness of human beings.

“Only through the objectively unfolded wealth of human nature is the wealth of the subjective human sensibility either cultivated or created - a musical ear, an eye for the beauty of form, in short, senses capable of human satisfaction, confirming themselves as essential human capacities.”

This is a vision of the quality of life. All men will be artists in their work. Marx was relating a romantic future of man and art, drawing on Schiller’s insights, to the real present of the industrial expansion of the first half of the nineteenth century. That quality of life was still being denied late in that century, when William Morris expressed his hopes in News from Nowhere, and of course it is still denied today, in the late twentieth century. We do not share Marcuse’s elitism, but can share these words of his (note how he refers not only to modern capitalism’s denial of the quality of life, but life itself):

“A universe of human relationships no longer mediated by the market, no longer based on competitive exploitation or terror, demands a sensitivity freed from the repressive satisfactions of the unfree societies; a sensitivity receptive to the forms and modes of reality which thus far have been projected only by the aesthetic imagination . . . The aesthetic morality is the opposite of puritanism. It does not insist on a daily bath or shower for people whose cleaning practices involve systematic torture, slaughtering, poisoning; nor does it insist on clean clothes for men who are professionally engaged in dirty deals. But it does insist on cleaning the earth from the very material garbage produced by the spirit of capitalism, and from this spirit itself . . . art would have changed its traditional locus and function in society : it would have become a productive force in the material as well as cultural transformation . . . This would mean . . . the end of the segregation of the aesthetic from the real, but also end of the commercial unification of business and beauty, exploitation and pleasure.” (An Essay on Liberation)

The subject (man) only develops when he has an object (nature) to work on. The object (nature) only develops to the full when it has a subject (man) to work on it. The continual dialectic between man and nature brings out the best in both. Previously, when the one has been alienated from the other, man has had a very narrow and incomplete view of what the objective world could offer.

“For the starving man food, does not exist in its human form but only in its abstract character as food. It could be available in its crudest form and one could not say wherein the starving man’s eating differs from that of animals. The care-laden, needy man has no mind for the most beautiful play. The dealer in minerals sees only their market value but not their beauty and special nature; he has no mineralogical sensitivity.”

Socialism, however, completely appropriates all nature for the use of all humans, thus both for the first time can realise full potential, in their interaction. The antithesis between man and nature is at last resolved as are the other antitheses: man versus man, individual and species, existence and essence, subjectivism and objectivism, spiritualism and materialism, activity .and passivity.

UNALIENATED LABOUR

The development of industry is ‘the open book of man’s essential powers’. It has not been thus far grasped in connection with man’s essential nature but only in an external utilitarian way ...’ Man’s products, alienated from him, can only become his again when this mere animal utilitarianism is transcended, impossible under capitalism, possible only under socialism.

Under capitalism, when private property and money are the only standards,

“Our mutual value is the value of our mutual objects for us. Man himself, therefore, is mutually valueless for us.” (Excerpt Notes of 1844)

Under socialism, man is the standard, private property and money are no more. Marx’s description of the interaction consequent on this has a prophetic ring about it:

" Suppose we had produced things as human beings: in his production each of us would have twice affirmed himself and the other. (ibid.)

(1) I would be glad that I had made something that reflected my personality, (2) your use of it would satisfy me further because it had satisfied you, (3) our relationship with each other and with the human species would be richly experienced, (4) I would have helped you in my work and known the joy of my social being, as an active member of the human community.

“Our productions would be so many mirrors reflecting our nature.” (ibid.)

We in the Socialist Party of Great Britain and its Companion Parties overseas believe that such a society is not utopian, but scientifically possible. However, it requires a conscious majority - and that, we hope, includes you - to work for its realization.

Constitucion del Partido Socialista

Constitución del Partido Socialista


4 de Julio del 1995

Objetivo y Principios


Reglamento 1 Los objetivos y principios del Partido son los siguientes:

Objetivo:

El establecimiento de un sistema de sociedad basado en la posesión común y control democrático de los medios e instrumentos de producción de las riquezas para el interés y el bienestar de toda la sociedad.


Declaración de Principios


El Partido Socialista declara



1 La presente sociedad está basada en la posesión de los medios de vida (tales como tierra, medios de transportación, factorías, etc.,) en las manos de la clase capitalista, y por consecuencia la esclavización de la clase obrera, la cual es la productora de todos los bienes.

2 En esta sociedad, por lo tanto, existe un antagonismo de intereses, el cual se manifiesta entre los que poseen, pero no producen nada, y los que producen y no poseen nada.

3 Este antagonismo puede ser abolido solamente por medio de la emancipación de la clase obrera de la dominación de la clase dominante, por medio de la conversión en propiedad común de todos los medios de producción, y distribución, y el control democrático por la mayoría de los seres humanos.

4 En este orden de la evolución social la clase trabajadora es la última clase para lograr su libertad, la emancipación de la clase obrera traerá consiga la emancipación de toda la humanidad, sin distinción de razas, o de sexos

5 Esta emancipación solamente podrá ser lograda por medio del esfuerzo de la propia clase trabajadora

6 La maquinaria de gobierno incluyendo las fuerzas armadas de la nación, solamente existen para conservar el monopolio de la clase capitalista, la cual toma de la clase trabajadora todas las riquezas, la clase obrera debe organizarse conscientemente y políticamente para la conquista de los poderes del gobierno para que esta maquinaria incluyendo las fuerzas armadas puedan ser convertidas de instrumentos de opresión en agentes de emancipación y para el derrocamiento de los privilegios plutocráticos

7 Como todos los partidos políticos son solo representantes de los intereses de la clase dominante, así también los intereses de la clase obrera son diametralmente opuestos a todos los sectores de la clase burguesa, el partido que busca la emancipación de la clase obrera también debe ser hostil a los demás partidos políticos

8 El Partido Socialista entra a el campo de la lucha política determinado a librar una guerra con todos los demás partidos políticos de la clase dominante, y hace un llamado a todos los miembros de la clase trabajadora a que apoyen estos principios hasta el final, y que sirvan para la finalización de este sistema el cual los priva del fruto de su trabajo, y que la pobreza sea reemplazada por la prosperidad, los privilegios por la igualdad, y la esclavitud por la libertad

Lenin teorico del nacionalismo

Comentario: Articulo escrito por el Movimiento Socialist Mundial. La teoria de Lenin sobre el Imperialismo, y su panfleto titulado El Imperialismo Fase Superior del Capitalismo, no es mas que nacionalismo burgues encubierto con fraseologia socialista-comunista, de por si, el imperialismo no es superior a el capitalismo. El concepto de explotacion no esta determinado por el salario nominal sino que es en base a la tasa de plusvalia


Lenin, teórico del Nacionalismo

La mismísima noción de Lenin, de que “el imperialismo es la etapa más alta del capitalismo”, supone que una nación explota a otra, requiriendo así para la nación sometida, un movimiento de “liberación nacional” que llevaría a las clases trabajadoras de dos distintos países al juego de masacrarse mutuamente.

Sabemos que, históricamente, salvo que una clase en particular monopolice los medios de producción y distribución, y obligue al resto del pueblo a vender su fuerza de trabajo, la producción capitalista no es posible. La propiedad privada es monopólica. En combinación con la división del trabajo, es la base de la producción de mercancías, así como del intercambio, del dinero, del mercado, etc.

Pero para Lenin, “monopolio” no era este monopolio de clase, sino la mera concentración y centralización del capital. De acuerdo a Marx, la existencia misma de la sociedad capitalista involucra tanto monopolio (en este sentido) como competencia, lo que invalida la suposición de Lenin de que un monopolio tal es sólo un aspecto del “imperialismo”.

“En la vida económica del presente, encontramos no sólo competencia y monopolio, sino además su síntesis, la cual no es una fórmula, sino un movimiento. El monopolio produce competencia; la competencia, monopolio”. (Carta a Annekov, 28 de diciembre de 1846)

La naturaleza básica del capital permanece siempre idéntica, tanto en forma desarrollada como en forma no desarrollada –producción para el beneficio (por ejemplo, la porción de trabajo no pagada). El aspecto definitorio de la producción capitalista es que se basa en el trabajo asalariado. El salario presupone al capital, y viceversa. También aquí, Lenin falló en comprender por qué distintos niveles de salarios prevalecen en diferentes países. Según él, los salarios son más altos en los países imperialistas, ya que allí los capitalistas sobornan a los trabajadores, a partir de los superbeneficios que reciben de la explotación de los países subyugados.

Marx tenía una explicación bastante distinta respecto de por qué los salarios eran más altos en esos países. Tanto la productividad como la tasa de explotación (la proporción entre trabajo pagado y no pagado) eran mayores allí:

“Cuando más productivo es un país en relación a otro, en el mercado mundial, más altos serán los salarios comparados con los del otro. En Inglaterra, no sólo los salarios nominales sino (además) los salarios reales son más elevados que en el continente. El trabajador come más carne, satisface más necesidades. Esto, sin embargo, se aplica sólo al trabajador industrial, y no al trabajador agrícola. Pero, en proporción a la productividad de los trabajadores ingleses, sus salarios no son más altos (que los salarios pagados en otros países).” (Teoría de la plusvalía, parte 2, páginas 16-17.)

Un nivel bajo de salarios no hace a un país menos capitalista que otro: “Los distintos estados de los diferentes países civilizados, a pesar de la heterogénea diversidad de formas, tienen todos esto en común, están basados en la sociedad burguesa moderna, sólo más o menos capitalistamente desarrollada.” (Crítica al Programa de Gotha, 1875.)

Para ser capitalista, un país no precisa ser tan industrial y comercialmente desarrollado como los Estados Unidos, Gran Bretaña o Alemania. Ni es necesario que todos y cada uno de los distritos de cada país capitalista deba ser tan desarrollado como el Ruhr en Alemania, o Sheffield y Birmingham en Inglaterra. El requerimiento básico es que el sistema productivo del país esté dirigido de un modo capitalista (por ejemplo, basado en empleadores y empleados). Un país puede estar altamente industrializado, o desarrollado en su agricultura, o ser el proveedor principal de materia prima para la industria, o lo que sea. Esto sucede debido a la división del trabajo entre los distintos países capitalistas. De modo que una “nación” no puede explotar a otra “nación”. Los trabajadores son en todo el mundo explotados por la clase capitalista mundial.

Lo absurdo de la teoría leninista puede probarse por un vivo ejemplo sobre la vida de un trabajador en nuestro subcontinente indio. Supongamos que tiene 70 años, y es en la actualidad, ciudadano de la autodenominada Bangladesh independiente. Fue súbdito de Pakistán, y anteriormente del Imperio Británico. Según la teoría de Lenin, fue sojuzgado por los “Imperialistas Británicos” hasta 1947, y luego por los “Imperialistas Pakistaníes” hasta 1972. ¿En la actualidad por quién? Y con todo, a lo largo de todos esos años siguió siendo un esclavo asalariado, no libre, aunque sus amos y su nacionalidad hayan cambiado. ¡Qué propuesta ridícula es la teoría de Lenin!

La teoría de Lenin sobre el imperialismo falla en captar la naturaleza mundial de la sociedad capitalista, enfrentando la clase trabajadora de los países subdesarrollados a la de los países desarrollados. Lleva a mantener el interés nacional en contra del interés de clase, lo cual va en detrimento de la clase trabajadora mundial y su emancipación.

Es ahora absolutamente claro que, así como el capitalismo es un fenómeno universal y cosmopolita, también lo es la clase trabajadora. La clase trabajadora no puede emanciparse nacionalmente.

Marx, en su discurso inaugural en la Asociación Internacional de Trabajadores, en 1864, denunciaba “una política exterior en pos de planes criminales, explotando los prejuicios nacionales, derrochando en guerras piratas, la sangre y la riqueza del pueblo”. Pero esto es precisamente lo que Lenin y sus herederos practicaron en la URSS, Europa Oriental, China, Cuba, etc., desde 1917 en adelante. Numerosos tratados secretos y no secretos, guerras y proclamas, realizadas por los autodenominados países socialistas, testifican esto.

Que “la emancipación del trabajo no es una cuestión local ni nacional, sino un problema social, que abarca a todos los países en los cuales existe una sociedad moderna, dependiendo para su solución, del acuerdo, práctico y teórico, de los países más avanzados” (Reglas de la AIT) debieran ser el principio que guíe a la clase trabajadora del mundo.
(Socialist Standard, mayo

Posesion Estatal versus Posesion Comun

Muchas personas confunden posesión y control estatal con posesión y control democrático.

El estado es un cuerpo coercitivo que limita las libertades de los seres humanos (la clase trabajadora) la cual trabaja para vivir y no posee ni controla la sociedad

El estado asegura que la posesión y el control de los medios de producción permanezcan en las manos de una minoría (los capitalistas) y que la mayoría continué produciendo las riquezas para esa minoría

El estado guía las fuerzas económicas y militares de la nación para proteger los intereses económicos de la clase capitalista de la clase trabajadora de esa nación, y de la clase capitalista de otras naciones

El estado bajo todos los intentos y propósitos funciona como una agencia de protección de la clase capitalista a la cual le sirve.

El estado también adjudica el inevitable altercado entre sectores de la clase capitalista en la nación.

La posesión estatal (expropiación estatal) es una manera de asegurar industrias y cuestiones críticas funciona en intereses para la entera clase capitalista, en vez de pequeños sectores de esa clase. La posesión estatal no trabaja para los intereses de la clase trabajadora

Socialismo significa el fin del estado. El estado no tendrá ninguna función ni propósitos para dirigir la producción para las necesidades en vez de las ganancias

Cuando el Partido Socialista habla sobre posesión común, esto significa que es posesión común de los medios de producción
En otras palabra, lo común, no posesión Estatal de los recursos naturales, y de las facilidades usadas para procesar estos recursos incluyendo las factorías, molinos, medios de transportación, tiendas, etc, etc,

Posesión común no quiere decir que alguien lo va a depravar de sus zapatos, su televisión, sus pertenencias personales y que lo van a sacar de su casa.

Socialismo no es la posesión común del consumo, las cosas que usted usa en su vida personal, sino aquellas cosas que tienen capacidad de producir para la sociedad

Posesión común significa el fin de la pobreza y el comienzo de la verdadera libertad

El socialismo sera una sociedad de producción voluntaria y la distribución de las riquezas basado en el principio de cada quien de acuerdo a su necesidad.

Cuando los partidos comunistas hablan sobre socialismo ellos se refieren a posesión Estatal, lo cual se conoce como capitalismo de estado


Ellos quieren decir que un estado benevolente ( corrido por ellos ) poseyendo todo, o todas las empresas podría poner a el capitalismo a funcionar para los intereses de la clase trabajadora



Estos intentos han sido tratados ya varias veces repetidamente y no funcionan para los intereses de la clase trabajadora, y no es socialismo, ni posesión común de los medios y los instrumentos de producción





Partido Socialista

Thursday, June 24, 2010

Revista de Grupo Socialista en Jamaica

Estos articulos fueron escritos por un Grupo de Socialista localizados en Jamaica los cuales estuvieron integrados y relacionados con el Movimiento Socialista Mundial. Sus ideas de una manera real y sin izquierdismo reformista muestran cual es el verdadero concepto de socialismo, y cual era la verdadera realidad en Jamaica, y en el Caribe. Ninguno de sus escritos no estan basados en la basofia del nacionalismo burgues, y la llamada integracion del Caribe, sino en la integracion de la clase obrera mundial para formar un solo movimiento y destronar el capitalismo, Sus intenciones no eran hacer alianzas con ningun partido de la burguesia, con ningun gobierno, con ningun lder burgues y nacionalista, y sus objectivos no eran las reformas y las coyonturas, su programa immediato era el Socialismo, o una sociedad de posession comun de los medios y los instrumentos de posesion. Ese grupo nunca apoyo ni divulgo la falacia de Cuba y Rusia socialista, como tampoco no considero a el movimiento de Grenada y su liderazgo como un movimiento socialista, lo cual indica que despues del 1950, y los 60 hubo un grupo en el Caribe que sostenia ideas diferentes a las que se estaban propagando y no fueron tomados en consideracion, como tampoco nunca enarbolaron el Castrismo, el Guevarismo, y el Maoismo, corrientes las cuales se desperdigaron en algunos paises del Caribe en especial en la Republica Dominicana, lo cual trajo como consecuencia la aniquilacion de muchos jovenes y obreros que se basaron en la teoria conspirativa
http://www.worldsocialism.org/Socialist_Review/index.php

Tuesday, June 22, 2010

Nacion o Clase ?

¿Nación o Clase?
Sunday, July 27, 2008
El nacionalismo ha sido siempre uno de los grandes venenos para la clase trabajadora. Ha servido para dividir a los trabajadores entre distintos estados nacionales, no sólo de modo literal, sino ideológicamente. Hoy en día, probablemente sea justo decir que una mayoría de los trabajadores –en mayor o menor medida- se alinean a nivel doméstico con sus respectivas clases dominantes. Después de todo, la ideología del nacionalismo significa, en ultima instancia, que trabajadores y capitalistas que viven en un área geográfica particular, deben tener un interés común.

Así como en la mayoría de los mitos, hay algo de verdad en esto. Normalmente, un lenguaje común es compartido, y, de modo superficial, por lo menos, una “cultura” en común puede ser definida (por ejemplo el “British Way of Life”). Sin embargo, si uno investiga un poco más profundamente, un análisis tal no puede sostenerse. Los socialistas argumentamos que la sociedad mundial puede partirse entre dos grandes clases: capitalistas y trabajadores. Más allá de que muchos trabajadores encuentren difícil el comunicarse, y de entenderse los unos a los otros a raíz de las barreras idiomáticas o culturales, esto no altera el hecho de que todos son parte de una masa global explotada, que tiene más en común el uno con el otro, que con sus jefes nativos.

Un popular mito respecto del nacionalismo, es que él es sinónimo de fascismo. Esta es una peligrosa ilusión. El fascismo es la forma más degenerada del nacionalismo, pero cualquier clase de patriotismo, por más que sea de la más inocua, puede definirse como anti-clase obrera. Esto abarca desde el Partido Conservador hasta los Trotskystas, que se sienten obligados a defender a naciones pequeñas (por ejemplo, a Irak, en contra de poderosos como Estados Unidos.)

Todo lo cual nos lleva amablemente a la Copa del Mundo. Muchos socialistas juegan y miran fútbol, pero es una vergüenza que el nacionalismo (ya sea duro o moderado) contamine lo que debería ser un evento maravilloso. Por cierto, el “nacionalismo atlético” tiene un valor tremendo para la clase capitalista, dado que hace socialmente aceptable ser partidario de tu país. No sólo desvía la mente de los trabajadores de los problemas que los rodean, sino que permite a los políticos cosechar los frutos de cualquier factor de “sentirse bien” que surja de un buen conjunto de resultados.

La guerra en Georgia

Friday, September 5, 2008
La guerra en Georgia parece que ha terminado. Todavía no está claro cómo se inició esta guerra . La primera gran acción militar de Georgia fue el bombardeo de Tskhinval, pero, algunos afirman que esta era una respuesta a la escalada de baja intensidad en la lucha contra las aldeas de Osetia del Sur que ha estado sucediendo durante muchos años. En cualquier caso, el ataque efectuado por el gobierno de Georgia en Osetia del Sur dio a Rusia una oportunidad de oro para perseguir sus propios objetivos bajo el disfraz de una intervención humanitaria (véase el articulo mes anterior bajo ” Material World” de la revista “Socialist Standard”).

En general, ambas partes han sobresalido en la hipocresía. Rusia como protector de los países pequeños - después de Chechenia? Los Estados Unidos como el paladín de la soberanía nacional contra la agresión extranjera - después de Iraq? Y sin embargo, siempre existen personas dispuestas a tomar en serio tales insolencias , o pretensiones.

Tres niveles

El contexto de la guerra debe ser entendida en tres niveles:

Nivel 1: la lucha dentro de Georgia por el control de territorio, librada por motivos étnicos, mini-estados (Georgia, Abjasia, Osset).

Nivel 2: el enfrentamiento entre Georgia y Rusia.

Nivel 3: la renovación como gran potencia de parte de Rusia, el enfrentamiento entre Rusia y Occidente, especialmente entre Rusia y los EE.UU.
Occidente en su propaganda insiste en el Nivel 2, considerando a Rusia como agresor y a Georgia como víctima, al mismo tiempo ocultando su propio papel en este conflicto.. Rusia insiste en hacer su propia propaganda en el Nivel 1, considerando a Georgia como el agresor, y Abjasios y Ossets como víctimas, y también en el nivel 3, considerando a los EE.UU. y sus aliados como agresores, y Rusia como la víctima de ellos.

Sólo si nos enfocamos en el Nivel 3 no podríamos entender cuales son los propósitos de esta guerra

Reclamando una esfera de influencia

Los gobernantes de las grandes potencias a menudo consideran las zonas fuera de sus fronteras immediatas como parte legitima de sus “esfera de influencia.” así, los EE.UU. consideran a Centroamérica y el Caribe como su “patio trasero”, mientras que Rusia se refiere a otras partes de la ex Unión Soviética como su ” cerca en el extranjero”. “Ellos están interesados sobre todo para evitar los vínculos militares entre potencias externas y los estados en su esfera de influencia. Recordemos la crisis de los misiles cubanos de 1962.

Después de un período de debilidad, Rusia reclama ser una gran potencia, y la vez quiere reclamar su propia esfera de influencia. En el terreno militar, los objetivos principales son prevenir Georgia y Ucrania de incorporarse a la OTAN y bloquear el despliegue del sistemas de misiles antibalísticos en Polonia y la República Checa. Además, Rusia no permitirá que Estados post-soviéticos quieran cooperar con los EE.UU. en cualquier ataque en contra de Irán.

La operación militar Rusa ha tenido éxito, manteniendo a Georgia fuera de la OTAN en el futuro previsible: se ha puesto de manifiesto los riesgos que entraña, y varios de los actuales Estados miembros de Europa no están dispuestos a tomar esos riesgos. Otra meta de Rusia - aún no ha sido logrado - y es derrocar a Saakashvili, que es justamente considerado como un cliente americano. (La “revolución de las rosas” que le llevó al poder en 2003 fue financiado por el gobierno de los EE.UU., a través de organismos como el National Endowment for Democracy.)

Clases dominante de Occidente profundamente dividida sobre el conflicto Ruso

Sería un error interpretar incluso la reacción automática y el apoyo de los medios de comunicación americanos para Georgia como un indicio inequívoco de apoyo. Los EE.UU. y sus aliados (con Israel juega un importante papel) crearon las condiciones para la guerra mediante el fomento de su aliado armando y entrenando sus fuerza militares. Sin embargo, parece que Saakashvili inició las hostilidades importantes por su propia iniciativa, sin solicitar la aprobación previa de Bush, que estaba disfrutando de los Juegos Olímpicos en ese momento. Esto, evidentemente, ha causado cierta molestia. Los EE.UU. le negó el apoyo práctico con el que contaba. Al igual que muchos ambiciosos e inexpertos políticos antes de él, se le fueron las manos

Debemos tener en cuenta que la clase dominante occidental está profundamente dividido en relación con la política hacia Rusia. Algunas fuerzas, especialmente en los EE.UU., están disgustados que Rusia ya no está subordinado a la occidental y la consideran una vez más como un adversario. Otras fuerzas tienen una opinión más realista de los cambios en el equilibrio de poder mundial, se resisten a crear demasiados enemigos y crear frentes de guerras a la vez, y quieren mantener una relación de cooperación con Rusia. Estas fuerzas son particularmente fuertes en los países de Europa Occidental que dependen del gas ruso.

No vale la pena la guerra con Rusia

La opinión predominante entre nuestros amos , afortunadamente es, que no tienen intereses en juego en Georgia para ariesgarse a una guerra con Rusia. Tienen un solo importante interés económico en Georgia, que son los gasductos que conectan el petróleo del Caspias, con el gas de Turquía en la costa mediterránea (Bakú - Ceyhan), que pasan por el sur del país. Es significativo que, aunque Rusia bombardeo numerosos y valiosos bienes en Georgia se tomó el cuidado de no bombardear esas tuberías. Tal vez en secreto se les dio garantías de que las tuberías no sería dañada.

Los gobernantes de Rusia no tienen realmente demasiado intereses económico vitales (en oposición a estratégicos ) en Georgia. Abjasia ha sido durante mucho tiempo su lugar favorito de vacaciones y todavía tiene un gran potencial turístico. La parte oeste de Georgia es una fuente tradicional de, té, tabaco, nueces y cítricos.

La responsabilidad compartida

Nuestros corazones están con los muchos miles de personas de la clase trabajadora que han soportado el peso del sufrimiento en esta guerra, como lo hacen, y lo han hecho en todas las guerras - cubriendose aterrorizados en los sótanos mientras los escombros de los edificios quemado caian encima de ellos provocandole la muerte, tediosas caminata a lo largo de las carreteras, ya cansados, con hambre, y sed producida por el calor del verano…

Sin embargo, también tenemos que decir algo que podría sonar descorazonador dadas las circunstancias. La mayoría de estas personas, que son simples trabajadores, los adults entre ellos - comparten la responsabilidad de esta difícil situación actual. debido a que fueron ellos los que les dieron apoyo y votaron a favor de los políticos que ordenaron el bombardeo, las barricadas, y el fuego de artilleria , La mayoría de ellos, al parecer, todavía están dispuestos a darle apoyo y votar por los mismos políticos. rque todavía creen que la ubicación de las fronteras nacionales importan más, infinitamente más, que sus propias vidas, o las vidas de sus hijos, ven como su enemigo a los demas trabajadores como ellos, que resultan ser de diferentes ascendencias nacionales y hablan un idioma diferente. Mientras sigan persistiendo estas ideas, las cuales han persistido por un largo periodo, es muy seguro que esta no sera la ultima guerra

La revolucion rusa en retroceso

La Revolución Rusa en Retroceso, 1920-24. Los trabajadores Soviéticos y la nueva élite comunista. Por Simón Pirani, Routledge, 2008.

Una de las consecuencias de la caída del capitalismo de Estado en la URSS a principios de los años 90, ha sido la apertura de los archivos del antiguo régimen, incluyendo los archivos de la policía secreta. Este libro es un estudio fascinante, tomando como base los apuntes de las actas de las reuniones de los soviéticos, los comités de fábrica, así como también los informes de la policía, y de las luchas de los obreros en Moscú durante el período del 1920 al 1924, en la defensa de sus intereses en contra del gobierno Bolchevique. Pirani también describe el comienzo de la aparición de miembros del Partido bolchevique que se fueron convirtiendo en una nueva elite privilegiada.

Las condiciones en Rusia durante el periodo de la Guerra Civil que ocurrió durante el periodo del 1920 al 1921, e inmediatamente después de su culminación, fueron nefastas para la población rusa. .A los trabajadores se les pagaba en especies, pero las raciones a menudo llegaban tarde, y algunas veces eran reducidas. Esto dio lugar a que ocurrieran protestas y huelgas, que el gobierno bolchevique solo estaba dispuesto aceptar, siempre y cuando estas fueron de carácter puramente económicas, y no a desafiar el régimen. El gobierno estaba particularmente nervioso en el 1921 en el momento que había ocurrido la Rebelión de Krondstadt, la cual exigía a los soviéticos demandas de elecciones libres, y un relajamiento de la prohibición del comercio privado, demandas que tenían la simpatía de muchos trabajadores. De hecho, en las aún no totalmente elecciones no libres, los soviets locales de ese año, miembros de otros partidos (Mencheviques, socialistas revolucionarios, anarquistas) y no militantes de partido, obtuvieron beneficios a expensas de los Bolcheviques. Pirani se concentra en estas demandas “no partidistas” que parecen haber sido militantes fabriles que querían concentrarse en las cuestiones económicas, pero con una aguda comprensión del equilibrio de fuerzas que podían ser extraídas del mismo gobierno.

En 1923 el gobierno comenzó a reprimir a los demás partidos políticos, incluyendo a los activistas de las fábricas, y se les prohibió llevar a cabo cualquier tipo de actividad política abierta. Pirani señala que las organizaciones políticas no comunistas pudieron operar abiertamente en Moscú otra vez hasta el final del periodo Soviético”. Los elementos no partidistas pudieron sobrevivir más, mientras que los bolcheviques trataron de ganárselo a ellos hacia las filas de su partido. La oposición política se limitó a disidentes bolcheviques, dentro y fuera del partido, algunos de los cuales asumieron posiciones pro obrera, por mejoras salariales y por mejores condiciones, pero, con el tiempo ellos también fueron silenciados, y muchos de ellos se sumaron a los miembros de los demás partidos, que fueron enviados a los campos de trabajos forzados de Asia Central, y Siberia.

La típica actitud de Lenin fue la que siempre manifestó veinte años atrás en su famoso panfleto ¿Qué hacer?, en el cual el indicaba que los trabajadores no podían llegar a conocer sus intereses ellos mismos, partiendo de esta idea, sus intereses deberían ponerse en las manos de una elite intelectual, de profesionales organizados en un partido de vanguardia. Pirani resume parte del discurso que Lenin pronunció ante el undécimo Congreso del Partido bolchevique en el 1921:

“Lenin argumenta que la clase obrera de Rusia no puede considerarse debidamente como miembros del proletariado. Citamos «A menudo cuando las personas dicen ‘trabajadores’, piensan que eso significa que es un trabajador fabril, ciertamente no lo es, continua diciendo Lenin: La clase obrera que Marx describió en sus escritos, no existía en Rusia, Lenin, vuelve y argumenta. Adonde quiera que usted vea, los trabajadores que están en las fábricas, estos no son proletarios, son trabajadores ocasionales de toda índole.”

Pirani comenta que “la consecuencia práctica de esta idea, es que la toma de decisiones políticas se había concentrado en el partido”. Esta distinción entre la clase obrera actual (en la cual no se podía confiar) y el “proletariado” (organizado en un partido de vanguardia con conocimiento) ha sido heredada por todos los grupos leninistas desde entonces, y es utilizada para justificar la dictadura del partido sobre la clase obrera.

El libro escrito por Pirani debe ser leído por aquellas personas que piensan, o que quieren refutar, la idea de que el estado que existió en Rusia bajo del régimen de los Bolcheviques nunca podría ser descrito como un Estado Obrero. Los trabajadores tendrán siempre que luchar por la defensa de sus intereses, y de sus condiciones salariales, y en contra de las condiciones que pueda n afectarlos, aun durante el tiempo de Lenin y de Trotsky.

Utopia socialista, Proyecto realizable o sueno inaccesible ?

Utopía Socialista: ¿Proyecto Realizable O Sueño Inaccesible?
Sunday, May 31, 2009
El término utopía encuentra su origen en una novela de Tomás Moro, un lejano precursor inglés del socialismo. Esa obra, publicada en el año 1518, fue escrita en reacción a la miseria que reinaba en los grandes centros urbanos de Inglaterra entre los campesinos echados de sus tierras por el desarrollo de la gran propiedad agrícola y por los progresos de la naciente industria textil. Describe detalladamente la vida en una isla imaginaria e “idílica” (pero con una organización estrictamente jerarquizada, apoyada en la explotación de los esclavos para las tareas más ingratas) que ignora la existencia de la propiedad privada.

En el transcurso de los siglos que siguieron, numerosos autores se ejercitaron en imaginar “mundos mejores” entre los que Anton Francesco Doni (Mundo cuerdo, mundo loco, 1552), Tommasso Campanella (La Ciudad del Sol, 1602), Francis Beacon (La Nueva Atlántida, 1623), James Harrington (La República de Oceana, 1656), Dyonisius de Vairas d’Alais (Historia de los Sevarambos,1677), Morelly (Náufrago de las islas flotantes o Basiliada del célebre Pilpai, 1753), Etienne Cabet (Viaje y aventuras de Lord Carisdall en Icaria, 1840), Edward Bellamy (Cien años más tarde o el año 2000, 1888), William Morris (Noticias de ninguna parte, 1891), Anatole France (La sociedad comunista) no son más que algunos entre tantos otros.

A principios del siglo XIX, algunos pensadores (los franceses Claude-Henri de Saint-Simon [1760-1825], François-Marie-Charles Fourier [1772-1837] y Étienne Cabet [1788-1856], los ingleses William Godwin [1756-1836] y Robert Owen [1771-1859], el alemán Wilhelm Weitling [1808-1871] que, si bien emitían una crítica generalmente acertada del orden social de su tiempo y eran conscientes de que la felicidad de los hombres no se podía alcanzar en una sociedad en la que imperaba una implacable lucha de competencia, fueron llamados posteriormente socialistas utópicos por ser partidarios de la colaboración de clases, pues, por una parte, “no concedían a la lucha de clases sino una importancia secundaria, o, más bien, no creían en ella. Se daban perfectamente cuenta de que varias categorías sociales estaban en presencia - el Babuvismo lo había proclamado en términos precisos - pero no se imaginaban que el proletariado y la burguesía debieran ser, necesariamente, fuerzas antagónicas. Suponían, por el contrario, que estas fuerzas podrían unirse para barrer con los nuevos privilegios o con lo que quedaba de los antiguos, y para preparar una sociedad de fraternidad y de justicia.” (Paul Louis, Ideas esenciales del Socialismo, Editorial Luz, Santiago de Chile, 1933, p. 31), y, por otra parte, creían que esa “sociedad de fraternidad y de justicia” se podría alcanzar propagando la “verdad” entre todos los hombres, y haciendo un llamado a la generosidad de ricos filántropos para establecer colonias-modelos organizadas según las reglas “harmónicas” que ellos propugnaban.

Desde luego, varios intentos de colonias “comunistas”, de islas de socialismo en el mar del capitalismo, fueron llevados a cabo a lo largo del siglo XIX en Europa, pero sobre todo en América del Norte, aunque también se realizaron algunas experiencias en América del Sur. Los propios Cabet, Owen y Weitling establecieron colonias en Estados Unidos… pero, tarde o temprano, todos fracasaron, pues, por una parte, decidieron mantenerse tercamente fieles a sus proyectos originales, fomentando peleas sobre los más nimios detalles, y por otra parte, la “experiencia demuestra que allí donde los socialistas han fundado colonias comunistas basadas sobre la producción de los artesanos y de los labradores, la necesidad irresistible de llegar a la propiedad privada de los medios de producción prevalecía, tarde ó temprano, sobre el entusiasmo socialista que había creado la colonia, cuando influencias externas no contribuían á estrechar los lazos de la asociación comunista, por ejemplo, la vida de los colonos en medio de un pueblo hostil, de lengua y religión diferentes.” (Carlos Kautsky, La doctrina socialista (Respuesta a la crítica de Ed. Bernstein), Editorial Librería de Francisco Beltrán, Madrid, 1910, p. 113).

Hoy en día, se considera generalmente que una utopía es un sueño ilusorio que no toma en cuenta las presiones de la realidad. Para los que se niegan a ver más allá de sus narices, o para los que tienen un interés en la conservación del orden social actual, cualquier proyecto, susceptible de cuestionar la posición social, los privilegios y los intereses económicos de la minoría capitalista, sólo puede ser obra de soñadores, simpáticos en el mejor de los casos o peligrosos en el peor. No cabe duda de que es así cómo fueron considerados los que, antes de la toma de la Bastilla o del derrocamiento del último zar, querían acabar con la servidumbre, los privilegios feudales y la influencia de la religión, o los que, antes de la caída del Muro de Berlín, soñaban con suprimir el gulag y la dictadura del partido único. El “peligroso” Tomás Moro, recordémoslo, fue decapitado en 1535 por Enrique VIII.

Los socialistas son de esa clase de utopistas. Conscientes de que, en todo deseo de cambio, hay una parte de utopía, y convencidos de que el capitalismo no tiene por qué ser más “eterno” que el feudalismo o que las sociedades esclavistas antiguas, su utopía es el motor de su actividad, como fue el de los revolucionarios burgueses del siglo XVIII. Es la cristalización de su sueño en un futuro mejor que, así lo esperan, algún día se convertirá en realidad.

Pero, para que un día ese sueño se realice, para que el capitalismo deje de ser considerado como “el fin de la historia” y que el socialismo pierda su carácter utópico, dos condiciones son necesarias: 1° un desarrollo suficiente de las fuerzas de producción, que permita, en el momento del advenimiento de la nueva sociedad, no la repartición de la miseria sino la satisfacción de las necesidades de la población; 2° una clase social mayoritaria, consciente de su interés, enterada de su situación de subordinación a los intereses económicos y a las imposiciones de una minoría poseedora y deseosa de acabar con ellas.

Evidentemente, la primera de esas condiciones está ya realizada. Los progresos gigantescos realizados por el capitalismo mismo, el uso de máquinas cada vez más eficientes, la “revolución” informática, etc. son algunas de tantas pruebas de que los medios están ahí para erradicar los problemas que, hace algunas décadas apenas, nos parecían aún insuperables. Así, el hambre en el tercer mundo o la escasez de viviendas en los países ricos, por ejemplo, no son las consecuencias de cualquier atraso técnico o el efecto de un supuesto excedente de población, sino la de la lógica del provecho, inherente al sistema capitalista. Los informes anuales de la Organización para la alimentación y la agricultura (OAA/FAO) de las Naciones Unidas nos recuerdan con regularidad que la producción alimenticia mundial actual es ya de sobras suficiente para satisfacer la demanda mundial. En realidad, el hambre es la consecuencia de la pobreza: millones de personas mueren de hambre cada año porque no tienen los medios de comprar una comida que, por otra parte, es destruida en los países ricos para mantener la tasa de beneficio de las empresas productoras.

Lo que impide la realización del socialismo es simplemente el hecho de que la segunda condición está sólo parcialmente cumplida. Los asalariados y sus familias forman bien la inmensa mayoría de la población. Son efectivamente ellos los que llevan a cabo todas las tareas necesarias al buen funcionamiento de la sociedad, fabricando, reparando, administrando, transportando y distribuyendo todos los bienes y servicios que necesitamos. Pero, permanentemente acondicionados desde su más tierna edad por la escuela, los medios de comunicación de masa, la familia, etc., viven con la idea que le mundo actual es “natural” y “perenne”.

Sin embargo, el día en que los trabajadores asalariados tomen conciencia de sus intereses comunes y de las posibilidades que se ofrecen a ellos si pusieran término a las divisiones artificiales y a la atomización que los debilitan (y fortalecen a sus amos), el día que comprendan la necesidad de abolir un sistema - el capitalismo - que, por definición, sólo puede funcionar en beneficio de los capitalistas, ese sistema perderá su carácter “eterno” y el socialismo su aspecto utópico.

A pesar del sinfín de problemas creados por el capitalismo, ese día aún no ha llegado. Pero el fracaso de todas las reformas intentadas para “humanizar” este sistema nos induce a pensar que el utopista no es el que, conciente de ese fracaso, desea instaurar un tipo de sociedad que aún no existe (el capitalismo, después de todo, no siempre ha existido), sino el que sueña con reformar, en el interés general, un sistema que, por su organización misma (apropiación por la minoría capitalista de los medios de existencia de la sociedad, producción de las riquezas sociales en el provecho exclusivo de esa minoría poseedora, defensa de esa propiedad por la ley y la fuerza del Estado), sólo puede funcionar en el interés de esa minoría.

El despotismo empresarial, el desempleo para unos, la precariedad y el chantaje al paro para otros, el estrés y la inseguridad en los países ricos, las guerras y el hambre en los demás no son males que se puedan resolver escogiendo a los dirigentes políticos “apropiados” o votando la ley “adecuada”. No hay gobiernos o leyes capaces de acabar con el paro, la pobreza, la desigualdad, la delincuencia, el hambre o la guerra, pues estos problemas existen desde que el capitalismo existe y nunca han encontrado solución, son males inherentes a este sistema.

Los socialistas parten de la observación de las taras de la sociedad actual, del análisis de sus características y de las causas de sus disfunciones para, conscientes de la imposibilidad práctica de terminar con ellos en el marco del sistema capitalista, proponer otro tipo de organización económica y social. Ese proyecto de sociedad no es una utopía en el sentido de que sería un modelo preconcebido o un puzzle en el que cada pieza tendría un lugar predeterminado. Esto sería contrario a la naturaleza democrática del socialismo. Ese proyecto es una utopía en la medida en que jamás ha existido (tanto como la democracia lo fue para los revolucionarios burgueses del siglo XVIII), pero es una utopía que deseamos establecer a partir de las posibilidades que nos ofrece la sociedad actual. Es un sueño que una minoría, por interés, y una mayoría, por ignorancia, nos impiden realizar… pero que un día, porque obramos contra esa ignorancia, pero sobre todo, porque esa utopía es la única solución a los problemas de la sociedad actual, todos juntos instauraremos.